Atheyna Bylon, ejemplo de oro
Atheyna Bylon, el ejemplo más claro en el boxeo panameño de disciplina y dedicación.
Cuando Atheyna Bylon conquistó para Panamá el título en el Campeonato Mundial de Boxeo Aficionado en noviembre del año pasado, las ofertas que llegaron a sus oídos fueron muchísimas. Promotores ofreciéndole cielo y tierra, y no era para menos, porque ven en ella una futura campeona del mundo en el plano profesional.Pero al final Atheyna no tomó este camino lleno de comodidades. Ella decidió irse por el más difícil, ese que está lleno de espinas y en el que ningún otro boxeador panameño ha podido conquistar: una medalla en unos Juegos Olímpicos.Este es el sueño de Atheyna, que día tras día entrega más del 200% en sus entrenamientos en el gimnasio Pedro Rockero Alcázar de Curundú. Una guerrera que hoy tiene la mirada del tigre, con un hambre de gloria que es casi escasa dentro de la nueva camada del boxeo local. Incluso, pude ver en los ojos de Atheyna que ese anhelo de representar a Panamá en unos Juegos Olímpicos está bañado de un oro de 18 quilates. Señores, si ustedes desean ver a una atleta entregada a su preparación, los invito a que visiten el gimnasio de boxeo de Curundú, donde encontrarán a una mujer que impresiona con su estatura e increíble poderío. Una joven de tan solo 25 años que no conoce la palabra cansancio y que no da marcha atrás en cada una de las pruebas físicas que se le presentan. Pero esto no es todo. Hubo otro detalle que me pareció sorprendente en las casi dos horas que pasé en el gimnasio Pedro Rockero Alcázar, y es que Atheyna siempre mostró su buen humor, incluso animaba a sus compañeros que entrenaban a su lado para que no bajaran la guardia ante la fatiga. Hoy Atheyna marcha por buen camino en su preparación, y no podía ser de la mejor manera que de la mano de Rigoberto Garibaldi, a quien debería el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) mejorarle esos 400 dólares que cobra mensualmente, porque no van acorde con el trabajo incansable de este entrenador panameño que esculpe, con su gran experiencia, una futura medalla para Panamá en unos Juegos Olímpicos.