¡Calma pueblo!, pudo ser peor
Que Panamá haya logrado tres puntos de seis posibles, en el arranque de la eliminatoria mundialista, es un excelente negocio, por lo menos así lo veo yo.
Las bajas que presentó a última hora Panamá, especialmente en el sector defensivo, fue el detalle que me hizo pronosticar que la Roja terminaría, tras culminar las dos primeras fechas, con un punto y en el tercer puesto del Grupo B de las eliminatorias de la Confederación Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), rumbo a la Copa del Mundo de 2018, por debajo de Costa Rica y Jamaica.
Pero hoy la realidad es otra, porque Panamá marcha segundo, por mejor diferencia de goles que Jamaica.
Insisto que las dos primeras fechas mundialistas fueron un buen negocio, si se valora que esta no era la mejor versión futbolística de Panamá, debido a las bajas de Román Torres, Fidel Escobar, Harold Cummings y Leonel Parris.
Y era por estas bajas que a los pupilos del técnico colombiano Hernán Darío El Bolillo Gómez no los veía saliendo de Jamaica por la puerta grande. Incluso, decía que un empate me sabría a victoria, por lo que en papel era el conjunto caribeño.
Claro, me alegró muchísimo el haberme equivocado. Sin embargo, este triunfo de 2-0 ante los caribeños, en vez de darme confianza, me siguió dejando dudas. Porque el rival no fue ni la sombra de lo que presentó en la pasada Copa Oro. Fue un espejismo esta Jamaica, que solo exigió al portero José Calderón en los minutos finales del partido.
Precisamente ante Jamaica, a El Bolillo le funcionaron cada una de las fichas que puso en el once inicial. Incluso la pareja de centrales que integraron Felipe Baloy y Richard Dixon, por la que nunca estuve de acuerdo. Todo salió a pedir de boca para El Bolillo, así que no era descabellado que volviera a repetir la alineación ante Costa Rica, aunque sí me extrañó la variante de Jaime Penedo por Calderón.
Sobre lo de poner un solo delantero ante Costa Rica, no me pareció ilógico, a pesar de que se jugaba en casa. Yo tampoco hubiera arriesgado con esta versión de Panamá, golpeada con bajas importantes.
Que fue triste caer en casa, no existe la menor duda, más cuando queda la sensación de que se pudo hacer más, luego de los cambios y el empuje que presentó el equipo tras el 0-2.
Señores, ya habrá tiempo para revancha, solo espero que cuando llegue ese día, Panamá sí cuente con todas sus fichas.