Cáncer oral fue más fuerte que Gwynn
Tony Gwynn, miembro del Salón de la Fama, quien bateaba a la zurda con gran elegancia y pasó los 20 años de su carrera en Grandes Ligas jugando para los Padres de San Diego, murió ayer a causa del cáncer, a los 54 años.
Gwynn, un artesano en el cajón de bateo y ganador de ocho títulos de bateo, tenía el sobrenombre de Señor Padre y era uno de los atletas más queridos de todo San Diego.
Él achacaba el cáncer oral a la costumbre de masticar tabaco durante muchos años. Desde marzo había tomado una licencia para ser atendido de esa enfermedad y dejó su puesto como entrenador de béisbol en su alma máter, la universidad San Diego State.
Murió en un hospital en la ciudad de Poway, cercana a San Diego, informó su agente John Boggs.
Estaba en una dura batalla y lo que puedo decir es que definitivamente se encuentra en un lugar mejor, informó Boggs.