El Ángel de la guarda
El Plaza Amador sacó un aire extra, un último aliento para poder derrotar la noche del miércoles al Alianza (1-0).
Un gol in extremis de Alfredo Stephens (90+1) dio un dramático final de partido, que luego terminó convirtiéndose en una fiesta, con el técnico Mike Stump, la afición y principalmente con Ángel Lombardo -que se encuentra recuperándose del accidente de tránsito sufrido en diciembre pasado- como los grandes protagonistas del momento.
Stump festejaba con los hinchas, jalando su camiseta con furia y besando el escudo placino. Muy cerca de esa escena estaba Lombardo, cumpliendo la función del capitán que es, felicitando a todos sus compañeros, quienes lo abrazaban con alegría, algunos de manera individual y otros en grupo.
La hinchada se rindió ante el Harry Potter dedicándole un cántico: ¡Lombardo, que rareza... Lombardo, que rareza...!, repetían una y otra vez al unísono, ante la atenta mirada de agradecimiento del internacional con la Roja.
Minutos antes, Stump había buscado a Lombardo para abrazarle. Se dirigió a él mientras sonreía, lo señaló, como haciéndolo responsable de ese último aliento que sacó su escuadra para llevarse los tres puntos, saltó las vallas publicitarias y le agradeció con palabras y un breve apretón.
Él (Lombardo) viene a los camerinos, a las charlas y nos motiva... yo lo necesito, ahora que está al lado de nosotros hemos jugado con más energía, señaló el timonel de los leones.
El Plaza Amador ya está empatado en la cima del Torneo Clausura 2014 de la Liga Panameña de Fútbol (LPF) con el Árabe Unido de Colón. La clave del triunfo para ellos parece ser tener de su lado al Ángel de la guarda.