El béisbol se ensucia
Solo en el equipo chiricano la deuda que hay con los peloteros es de 83 mil dólares, que corresponden al torneo mayor del año pasado.
@cornejohumberto
Lo llaman a los cuatro vientos Su Majestad, por ser el deporte número uno de los panameños.
Pero hoy este rey está golpeado, sangra por una herida que está lejos de sanar. Se ensucia y se revuelca en el fango del dolor, porque su hijo predilecto, el que se faja todos los días en el campo de pelota, está viviendo un verdadero viacrucis en el aspecto económico.
Sí, esta es la cruda realidad que hoy pasa por delante de nuestros ojos en el Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2015, con peloteros de diferentes provincias reclamando, justamente, sus salarios a las diferentes ligas provinciales.
Pero aquí no acaba todo. Aunque usted no lo crea, hay ligas, como la de Chiriquí, que aún le deben a sus peloteros grandes sumas de dinero de la temporada 2014.
Precisamente fue dentro del equipo chiricano que estalló la crisis económica. La explosión se escuchó el pasado 12 de marzo, cuando el toletero Carlos Xavier Quiroz decidió no iniciar el partido contra Bocas del Toro en el estadio Kenny Serracín en la ciudad de David.
Al día siguiente se pudo conocer que se le debía a la mayoría de los jugadores del conjunto del Valle de la Luna y que no tenían contratos para este año. También se reveló que la deuda de la liga provincial a los jugadores equivale a 83 mil dólares.
Pero no todo quedó allí, porque el lunes 16 de marzo, antes iniciar la jornada, en los diferentes medios radiales informaban que dos peloteros de Veraguas no habían viajado con el equipo para disputar el partido de anoche ante Panamá Oeste en el estadio Justino Salinas.
día a día pudo conocer de una fuente de entero crédito que la negación de estos dos peloteros de viajar con sus compañeros se debió, supuestamente, a aspectos monetarios.
Una opinión de peso
Para el dirigente de béisbol por muchos años en Panamá, Plinio Castillo, el tema de falta de pago a los peloteros es algo que pudo haberse evitado.
Considero que las reglas no están lo suficientemente claras. No hay que esperar una semana antes de que se inicie el campeonato nacional para decidir cualquier sistema, me refiero al sistema de juego o al salario. Pienso que eso ha sido lo fundamental, dijo Castillo, quien trabaja en este deporte desde las Pequeñas Ligas. Mientras que el sistema no sea vertical, en el que una junta directiva no tenga la potestad de manejar y controlar un campeonato, esto no va a cambiar. Mientras esto dependa de las decisiones alternas de los presidentes de ligas, nuestro deporte va a estar sufriendo, agregó.
Además, Castillo está convencido de que el sistema que se utiliza en los campeonatos nacionales de béisbol ya no da para más.
Pienso que algunos peloteros consideren que sus condiciones económicas han sido desmejoradas, hay que aceptar que lo han sido, porque ya esta organización no soporta los salarios que hay, que se comparan con las menores en Estados Unidos. Además, no se exige una contraparte, ellos cobran, pero nadie les exige producción, explicó el dirigente. El malestar de los jugadores puede ser también por otras controversias que se están dando dentro de las propias ligas, concluyó.