El día que explotó la piedra
Día de fiesta para el territorio panameño. Momento memorable e histórico el que se vivirá mañana, cuando se inaugure oficialmente la ampliación del Canal de Panamá.
Fecha que quedará marcada en el corazón de los panameños y que, por esas grandes y maravillosas coincidencias de la vida, se da el mismo día en que se esculpió en piedra uno de los momentos más gloriosos en la historia del deporte nacional.
Precisamente mañana se cumplen 44 años de esa proeza imborrable, gracias a los puños poderosos de la leyenda viviente del boxeo panameño, Roberto Mano de Piedra Durán.
Con tan solo 21 años, el joven humilde del populoso barrio de El Chorrillo hizo estremecer las instalaciones del mítico Madison Square Garden de Nueva York, Estados Unidos, donde destronó por nocaut técnico en el décimo tercer asalto al escocés Ken Buchanan y, de paso, le arrebató el título mundial ligero (135 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Y así fue que, el 26 de junio de 1972, el mundo fue testigo del nacimiento como monarca de Durán, quien inundó de alegría a la tierra del Canal con su cuarto título mundial en su historia boxística.
Momento para enmarcar
El diario Panamá América del 27 de junio de 1972 registra un intercambio de metralla violento desde el estallido de la campana entre Buchanan y Durán.
Está plasmado que Durán se le abalanzó a Buchanan como una fiera.
El vendaval humano que tenía encima el escocés no le permitía ni siquiera respirar con tranquilidad, se explica en el diario.
Asalto tras asalto, las piedras seguían cayendo sobre la anatomía del rubio escocés, quien ya presentaba un corte debajo del ojo derecho en el octavo capítulo.
Ya en el décimo tercer round, Durán continuaba con su ataque endemoniado.
De repente, la campana sonó y los golpes continuaron. Inmediatamente, Buchanan cayó a la lona con muestras de dolor, admitiendo que había recibido un golpe bajo. El escocés trastabilló hasta su esquina y fue ayudado a sentarse en el banquillo. Luego, fue revisado por el médico del Madison y miembros de la Comisión Atlética del Estado de Nueva York, que determinaron que no había existido ninguna irregularidad y que la pelea podía continuar, se explica en el escrito.
Al sonar la campana en el décimo cuarto asalto, Buchanan no salió a pelear y el árbitro nacido en Italia Johnny LoBianco declaró a Durán vencedor por nocaut técnico y alzó el brazo del nuevo campeón mundial del peso ligero.
Acerté un buen golpe al estómago. Fue un golpe legal, dijo Durán, luego de su noche mágica en la ciudad de Nueva York.