El Nica, matar para ganar
@eagonzalezg
Potencia, fuerza y resistencia son los pilares sobre los que trabaja el panameño Luis El Nica Concepción con un solo objetivo: atacar y destruir. No esperen técnica ni defensa, pero sí pongan todo el dinero en el banco que serán testigos de mucha garra y corazón, en busca de poner de rodillas al campeón mundial supermosca (115 libras) del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), el mexicano Carlos Príncipe Cuadras.
Por su parte, del lado de Cuadras, las prioridades son la defensa y el contragolpe, combinado con la velocidad en piernas, cantidad de golpes y trabajos tácticos, puntos que destaco luego de analizar algunos de sus combates, en especial aquel que realizó en mayo de 2014 ante el tailandés Srisaket Sor Rungvisai, cuando capturó el cinturón oro y verde de las 115 libras del CMB.
Y es por todo lo anterior que creo que si El Nica quiere tener una oportunidad para ganar el sábado, debe salir a matar. Y no creo que lo haga con inteligencia, porque en su cerebro solo existe la palabra destruir. No lo ha hecho durante sus 35 combates en sus nueve años de carrera profesional, mucho menos lo hará el sábado en Metepec, México.
El sábado, estoy convencido de que El Nica será el que asumirá directamente el ataque, poniéndole presión al trabajo del mexicano. No veo otro planteamiento en este pleito, con el panameño atacando y lanzando sus bombazos en diferentes direcciones, contra un mexicano contragolpeando y moviéndose a los costados, buscando hacer pasar de largo esos golpes envenenados.
No dudo de que El Nica llenó sus pulmones con suficiente oxígeno para presionar, y es que su preparación fue buena, así se reflejó en las 113 libras y tres cuarto que registró el pasado lunes, en lo que fue su último entrenamiento en Panamá.
Sin embargo, de esta preparación me preocupa el obstáculo de la altura, y es que no es fácil tirar trompadas a 2,600 metros sobre el nivel del mar.
Señores, son muchos factores en contra con los que tendrá que luchar El Nica. Por esa razón es que sostengo que tendrá que salir a matar para ganar.