El peor viaje de mi vida
¡Tremendo boom-boom! El altercado entre las dos esgrimistas panameñas en los XXII Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014, ha destapado la caja de pandora que muchas personas guardaban en silencio, pero ayer, una de estas protagonistas habló sin tapujos a este medio.
La esgrimista Kerima Cano se acercó ayer a las instalaciones de Epasa, donde aceptó que se fue a los puños con su compatriota y compañera de equipo, María Benedito, como lo había publicado este medio ayer, y también aprovechó para ratificar la denuncia hecha por el espadachín José Luis Morán, quien afirmó que parte de la delegación panameña que se trasladó en bus desde México DF hacia Veracruz, sede de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, fue interceptada por sujetos encapuchados, quienes les solicitaron dinero.
Cano, de 22 años, lamentó lo sucedido con su compañera, dijo estar consciente de que esto le hace daño a la imagen del país, que presentó sus disculpas ante los organizadores, y aseguró que no pudo controlarse al sentirse víctima de una decisión que calificó de injusta, tomada por el entrenador cubano Jorge Valdés, quien le quitó su lugar en la competencia de espada individual femenina para, según relató, por motivos que desconoce y nunca le informaron, favorecer a la veterana Benedito.
Kerima explicó los hechos que, desde su punto de vista, contribuyeron a que su estadía y la de Benedito en Veracruz acabara de manera lamentable. La espadachín precisó que ella y otros compañeros entrenaron durante más de tres meses para esta cita regional, por lo que halló mal que, en México, la dirigencia eligiera por dedocracia a Benedito. Hubo personas que nunca aparecieron (en el campamento de entrenamiento previo a los juegos), como María Benedito, y otras más, señaló la deportista.
Esto no debió haber llegado a los golpes, es algo muy vergonzoso para mí, pero es una reacción que no todos podemos contener. El culpable fue el profesor Jorge Valdés, quien dejó de trabajar en Pandeportes porque no llenaba los requisitos, pues tenía preferencias. Él ya no trabaja con nosotros, pero sí viajó como entrenador del equipo, y eso nunca debió pasar porque él ahora es un entrenador privado, que no es pagado por el Gobierno. Esa es una irregularidad en este deporte.
Ese señor (Valdés) vive solo metiendo cizaña, comentó la esgrimista. De acuerdo con su versión, este entrenador empujó a Jesicka Jiménez para que no interviniera en la pelea y las dejara golpearse.
Contradice a Amado
Cano mencionó que fue el peor viaje de su vida, ya que una vez llegaron a México DF tuvieron que viajar alrededor de ocho horas por carretera hasta Veracruz y luego tardaron dos horas más hasta Xalapa, donde está ubicado el gimnasio.
Todo esto tuve que pasar para que después de tres meses de entrenamientos y 23 días de permiso laboral me digan que no iba a competir (en espada individual) y que simplemente pusimos a otra persona.
Aseguró que fue al llegar a México DF que se dieron cuenta que no había vuelo de conexión y que un bus los estaba esperando para ir a Veracruz. Nunca nos comunicaron eso (que se iban por carretera), y eso también contribuyó a mi estrés. Lo que dijo José Luis (Morán) fue verdad, estábamos durmiendo y, de repente, el bus para y vemos que eran unos encapuchados, al parecer la garita de peaje la habían asaltado y los que pasaban por allí tenían que dar dinero. Viajamos sin ningún tipo de seguridad.
Indicó que la única sanción que hasta ahora conoce le han impuesto fue su expulsión de los Juegos y que desconoce que la hayan castigado por tres meses, como informó el Comité Olímpico de Panamá (COP), que preside Camilo Amado. Procuraré que esto no vuelva a pasar, pero esta dedocracia hay que acabarla.
Ayer Amado negó que la vida de los atletas haya estado en riesgo y que, incluso, su hija, la gimnasta Isabella Amado, iba en el transporte hacia Veracruz.