El Real Madrid no quiere sorpresas
El Real Madrid, vigente campeón de la Liga de Campeones, regresa hoy a su competición preferida con el objetivo al fondo del camino de convertirse en Cardiff en el primer equipo en reeditar título, con un cruce de octavos peligroso, un Nápoles en racha pero de corta experiencia, en octavos por segunda vez.
Zinedine Zidane, técnico del conjunto "merengue", no escapó del papel de favorito de su equipo ante el Nápoles, al que elogió por su estilo de juego y su buena racha, antes de un partido en el Santiago Bernabéu en el que destacó la importancia de no encajar goles.
"El Real Madrid siempre será favorito como equipo pero el escudo no te puede garantizar que vas a ganar, tienes que pelear, intentar jugar bien porque esto es muy largo. Sabemos que podemos ganar partidos siempre luchando y esos son los valores del Real Madrid, luchar de inicio a final, junto a nuestra afición", dijo.
En tanto, Maurizio Sarri, técnico del Nápoles, pidió valentía a sus futbolistas y aseguró que "jugar con miedo" no les iría bien y que deben pensar en "la locura" de jugar con su estilo ante el Real Madrid.
"Es imprescindible ser descarados y correr riesgos porque sabemos que igualmente vamos a sufrir. Salir a jugar con miedo no nos iría bien, por eso tenemos que intentar la locura de jugar en el Bernabéu con nuestro juego sabiendo que nos enfrentamos a jugadores que lo han ganado todo. Nos mostrará el nivel al que llegamos ante un rival que es campeón del mundo. Va a ser muy bonito jugar en este estadio ante el Real Madrid", manifestó.
Para este choque, el galés Gareth Bale no entró en la convocatoria, y tras reincorporarse al grupo esta semana recuperado de su grave lesión, Zinedine Zidane ha decidido que reaparezca en la Liga Santander.
El técnico blanco opta por la prudencia y prefiere que Bale gane ritmo de entrenamientos primero antes de su regreso a competición oficial. También se descartó a Danilo, Fabio Coentrao, Marco Asensio y el dominicano Mariano.
El Napoli lleva 18 partidos seguidos sin conocer la derrota.