El rostro detrás de dos victorias memorables
"Lo logramos, lo logramos", repetía una y otra vez Luis "El Nica" Concepción, mientras le regalaba un abrazo de agradecimiento a su entrenador, Juan "El Novelista" Mosquera, quien es hoy el rostro detrás de las dos victorias más importantes, en los últimos años, en la historia del boxeo panameño.
Como una estadística poco común, el también exboxeador nacional logró ayer, en tan solo cuatro meses, llevar a dos pugilistas panameños a proclamarse campeones mundiales en territorio japonés, en las humanidades de Jezreel "El Invisible" Corrales 27 de abril ante el japonés Takashi Uchiyama y "El Nica".
"La clave ha estado en la preparación. Tanto con Jezreel Corrales como con Luis 'El Nica' Concepción nos internamos por dos meses en el SPI Servicio de Protección Institucional. La idea es compartir con ellos y estar pendiente día y noche de cada uno de sus movimientos", explicó Mosquera a "día a día", para luego referirse al aspecto sicológico.
"Se conversa mucho con los boxeadores. Trato de entenderlos, de aconsejarlos, de dejarles claro que todo sacrificio trae su recompensa. Por eso fue la reacción de 'El Nica', que me decía 'lo logramos, lo logramos', porque sabía que todo el sacrificio que hicimos trajo una gran recompensa", precisó.
Mosquera no podía pasar por alto revelar la estrategia que se armó para que "El Nica" pudiera destronar ayer, por decisión unánime, al ahora excampeón mundial supermosca 115 libras de la Asociación Mundial de Boxeo AMB, el japonés Kohei Kono.
"Se sabía que Kono utilizaría su alcance y estatura. Se iba a mover, por eso el primer plan era quitarle movilidad con el recto fuerte de derecha al cuerpo. Funcionó y se dominó la pelea", expresó.
Luego, el entrenador de 39 años reveló el bajón que tuvo "El Nica" durante el combate realizado en Tokio, hecho que lo llevó a cambiar el plan de destrucción.
"El séptimo, octavo y noveno asalto, 'El Nica' tuvo un bajón. Conversamos con él y le pedimos que se concentrara en los siguientes asaltos en quitarle potencia a sus golpes, para lanzar muchos más. Que pegara más y combinara sus golpes. Gracias a Dios, impresionó a los jueces y ganó ampliamente en las tarjetas", concluyó.