Festejo por todo lo alto
El Real Madrid festejó la obtención de su duodécimo título de Europa con miles de aficionados ayer, a su regreso a la capital española después de ganar la final de la Liga de Campeones en Gales.
El club fue primero agasajado por las autoridades municipales y regionales antes de un lento recorrido a bordo de un autobús sin techo entre vallas de seguidores congregados en una abarrotada Plaza de Cibeles, el lugar del centro de la ciudad en que tradicionalmente se llevan a cabo los festejos.
Una vez ahí, los capitanes del equipo madridista, Sergio Ramos y Marcelo, subieron brevemente a la cima de la estatua de la diosa Cibeles en la fuente para alzar la Copa europea.
El equipo luego se dirigió al estadio Santiago Bernabéu, donde los jugadores fueron presentados individualmente en un elaborado espectáculo de luz y video.