INSPIRADOR, MIRADAS DE LUZ
Hay quienes aseguran que "la sonrisa de un niño es la pureza de Dios"; otros comentan que "los niños son como el amanecer de cada nuevo día, lleno de esperanzas y alegrías". Existe quien se atreve a decir que: "la sonrisa de un niño vale más que todo el dinero del mundo", pero créanme que todos estos adjetivos se quedan cortos, ni siquiera se acercan a lo que en realidad significa ver reír a un niño y mucho menos si este padece de leucemia o cáncer.
No hay sentimiento en el mundo entero capaz de describir el significado de un corazón que palpita a mil por hora, inundado de gozo al ver el brillo de la alegría reflejada en los ojos de estos pequeños gladiadores.
El pasado martes, los jugadores del Chorrillo FC Junior Torres y Rigoberto Esquivel, quienes se fueron a los golpes en la primera fecha del Torneo Clausura 2014 de la Liga Panameña (LPF), debían iniciar la labor social con la que saldarían el altercado que ambos ocasionaron.
La Fundación Amigos de Niños con Leucemia y Cáncer (Fanlyc) fue el lugar escogido por la directiva del conjunto amarillo para que Torres y Esquivel se dieran cita con una experiencia que cambiaría sus vidas. Sin embargo, ese día solamente Torres atendió al llamado, Esquivel no se reportó ni contestó a las llamadas que se le hizo para conocer su paradero.
Torres, guardameta y capitán del Chorrillo FC, se presentó al lugar acompañado por Maribel Escobar, jefa de prensa del club y coordinadora de todo lo relacionado con esta emotiva visita. También asistió el equipo del diario día a día.
Apenas pusimos un pie adentro del recinto, la magia de estos niños estremeció el cuerpo de los presentes. Los pequeños Kevin (5 años), Brithany (5 años), Evelyn (7 años) y Edilma (6 años) nos dieron la bienvenida. Los chicos nos invitaron a pasar, nos condujeron al centro de juegos e inició la diversión.
De inmediato nos dimos cuenta de que estos niños llevan magia en su interior. Verlos jugar con tanta emoción nos hizo conocer la única realidad de la vida, nos enseñó que el ahora es el único momento que verdaderamente importa. Que el mañana no es prometido para nadie, que dependiendo de la pasión que le imprimamos a la vida, así mismo la viviremos, que un existir extenso no es especial si no se vive riendo y disfrutando de las pequeñas cosas. Pero sobre todo, nos explicaron que los problemas que tenemos no son lo suficientemente grandes para dejar de reír.
"La experiencia aquí (en Fanlyc) fue muy diferente a todo lo que me esperaba. Este día tendrá un lugar muy importante en mi corazón", dijo Torres al final de la jornada. "Me llevo las ganas que tienen estos niños de seguir luchando. Me mostraron que no tengo por qué quejarme de la vida".
De igual manera, el jugador mostró su satisfacción por haber extraído una fantástica experiencia, luego de un error. "La acción que tuvimos fue muy mala, porque nosotros (los jugadores) somos el espectáculo del público e hicimos un acto bochornoso, la verdad es que esto (la labor social) no lo remediará si no cambiamos nuestra manera de conducirnos. Pero gracias le doy a Dios que estoy aquí y tenemos la oportunidad de reivindicarnos con los aficionados".
"Los que más me impactó es que los niños, a pesar de su enfermedad, sonrieron en cada minuto que pasamos con ellos, fue algo lindo, fue un regalo del cielo. Me voy de aquí un poco afligido, pero también muy agradecido por haber conocido a estos niños", agregó.
Los jugadores del Chorrillo permanecerán apoyando a Fanlyc hasta final de este mes, luego se reintegrarán al club, sin embargo, Torres aseguró: "Me anotaré para seguir siendo voluntario en esta campaña. Espero que esto me ayude a reflexionar y a conducirme mejor de lo que he hecho hasta el momento, analizaré mis actos y seré mejor persona de aquí en adelante".