La AMB, embarrada en el caso de la Comibox
Como era de esperarse, la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (Comibox) saltó para aclararme que el boxeador panameño William La Esperanza Blanca González había viajado a pelear a Rusia sin el permiso de esta entidad.
Un día después de que titulara en este mismo espacio, Silencio en la Comibox, hoy cómplice de la sinvergüenzura, aparecieron dos comisionados para librarse de culpa utilizando, como cosas de la vida, la tecnología.
Desde la tierra del Libertador, Simón Bolívar, el máximo jerarca del boxeo nacional, Jaime Salas, me confirmó vía Whatsapp que William González viajó para pelear a Rusia sin la aprobación de la Comibox y que, por esta acción, tenía que afrontar las consecuencias. Más adelante me aclaró que él sabía lo del viaje de este púgil desde el pasado jueves, no sin antes mencionar que todos en Panamá conocían, según él, que William González había viajado sin permiso.
Quizás muchos lo sabían, quizás otros, como yo, no. Por eso les aclaro a Salas y a todos los comisionados que esta información solo es oficial si nace desde las entrañas de la Comibox. Entonces, ¿por qué quedarse callado? ¿Por qué no enviaron un correo electrónico a todos los medios para aclarar esta situación?
Claro, sí lo hizo Jaime Salas vía Whatsapp el día que leyó Silencio en la Comibox, hoy cómplice de la sinvergüenzura.
Pero no solo fue el presidente de la Comibox quien levantó su voz por mi escrito. El comisionado Luis Stanziola también se pronunció a través de su cuenta personal de Twitter, señalando que yo tenía información errónea, de que no había ningún permiso aprobado en la Comibox para William González.
Le explico al comisionado Stanziola que en mi escrito pasado plasmé que había la posibilidad de que William González había viajado a pelear a Rusia sin permiso, como al final se aclaró. Lo que aún no comprendo es ¿cómo la Comibox no utiliza la tecnología para aclararles a los medios desde el momento que manejaba la información?
Puesta sobre la mesa la falta grave cometida por William González y más que el presidente de la Comibox, Jaime Salas, levantó su voz desde Venezuela, me quedan estas interrogantes: ¿cómo fue que la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) permitió esta pelea en Rusia, si sabían que el púgil panameño había viajado sin permiso de la Comibox? ¿Por qué la AMB accedió a que combatiera por el cetro Fedelatin, una faja que está bajo su paraguas?
Esto lo pongo en el tintero porque quiero suponer que Jaime Salas le comunicó cara a cara al vicepresidente ejecutivo de la AMB, Gilberto Jesús Mendoza, sobre esta acción grave de William González. Y es que ambos dirigentes se encontraban en Venezuela, en el marco de lo que fue la pelea de la panameña Sayda Mosquera ante la local Mayerlin Rivas, por la faja mundial gallo de la AMB.
Creo que este tema de William González no debe morir aquí. Es evidente que hay cosas que deben mejorar dentro de la Comibox, por lo que le tocará al director general del Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), Roberto Arango, como responsable de nombrar los comisionados, tomar, prontamente, cartas en el asunto.