La AMB tiene que dar la cara
El caso del peleador panameño William La Esperanza Blanca González pica y se extiende.
Hoy, le corresponde dar una explicación sobre este tema polémico a la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), en especial al presidente de la Fedelatin, el panameño Aurelio Fiengo.
Como es de conocimiento general, el propio presidente de la Comisión de Boxeo Profesional de Panamá (Comibox), Jaime Salas, me aclaró la semana pasada, desde Venezuela, que William González viajó sin el permiso correspondiente de esta entidad para combatir en Rusia.
Tras la respuesta de Salas, al instante surgieron dos interrogantes, luego de que saliera a la luz pública de que en la pelea en la que participaría William González, el pasado 26 de junio en Rusia, estaría en juego el título superligero de la Fedelatin que, como todos saben, avala la AMB.
¿Cómo fue que la AMB permitió esta pelea en Rusia, si sabían que William González había viajado sin permiso de la Comibox? ¿Por qué la AMB accedió a que combatiera por el cetro Fedelatin, una faja que está bajo su paraguas?
Y fue ayer que el propio Salas me aclaró que, aprovechando que estaba en Venezuela, sí le comunicó cara a cara al vicepresidente ejecutivo de la AMB, el venezolano Gilberto Jesús Mendoza, sobre la acción grave que había cometido William González, un mensaje que, según Salas, lo dio un día antes de que combatiera el gladiador panameño en Rusia.
Le pregunté directamente a Gilberto Jesús Mendoza que cómo era que ellos, como AMB, habían aprobado un título de Fedelatin entre un púgil de Azerbaiyán (Ramal Amanov) y un chico de Santiago de Veraguas (William González). Le expliqué que ese muchacho de Panamá no tenía el aval de la Comibox y le cuestioné que cómo aprobaban ellos la pelea por un título Fedelatin de manera unilateral, sin ni siquiera comunicarle a la Comibox de Panamá que esa faja estaba en juego, expresó Salas, no sin antes asegurarme que Mendoza solo dijo: ¿Es cierto que Aurelio Fiengo aprobó este combate?.
Por eso hoy, le corresponde a Aurelio Fiengo, como presidente de la Fedelatin, dar la cara, porque otra vez la falta de credibilidad de la AMB ha sido tirada por el piso. Es más, le comunico a Fiengo que las puertas están abiertas para que haga su descargo, porque le aclaro que el mensaje que ha enviado la AMB es negativo, como si la Comibox fuera un cero a la izquierda.