La noche histórica para los Cachorros
El abridor de origen puertorriqueño Jake Arrieta sacó brillo al segundo partido del Clásico de Otoño el miércoles, al acercarse a un juego sin "hit" y dando a los Cachorros de Chicago un triunfo 5-1 sobre los Indios de Cleveland, que les permitió empatar 1-1 la serie al mejor de siete.
Arrieta trabajó cinco entradas sin aceptar imparable y se convirtió en el primer serpentinero en lograr la hazaña en un partido de Serie Mundial desde que David Cone, de los Yanquis de Nueva York, lanzó sin incogible en 1998.
Al final, lanzó 5.2 capítulos, permitió dos "hits", una carrera, dio tres pasaportes y ponchó a seis para apuntarse el triunfo.
Cabe mencionar que la última victoria de Chicago en una Serie Mundial se remontaba al 8 de octubre de 1945, cuando les ganaron 8-7 a los Tigres de Detroit.
La Serie Mundial se reanuda hoy en Chicago.