La verdad DETRÁS DEL Mundial
¿Quién pensaría que en Brasil, tierra donde el fútbol es una religión, se proteste contra ser sede del Mundial de Fútbol?
A pocos días para el arranque mundialista, las protestas están a la orden del día en diversas ciudades brasileñas, las causas... el alto costo de la vida, el sexo servicio que trae el Mundial, los desalojos de viviendas, las muertes de niños en las favelas, entre otras cosas.
El último estallido de las protestas se dio porque el Gobierno brasileño habría expropiado las casas de cientos de personas para lograr que los alrededores de los estadios sean más atractivos. Estas expropiaciones han violado los acuerdos internacionales, según los cuales, nadie puede quedar en peores condiciones que aquellas en las que se encontraba antes de que una propiedad le fuera expropiada.
Los dueños de esas casas han denunciado que fueron sacados a la fuerza de sus lugares de residencia, y si no salen, corren el riesgo de ser desaparecidos, con el pretexto de una simple detención policial.
Solo en la ciudad de Recife, en Pernambuco, más de 100 familias fueron desalojadas para llevar a cabo unas obras.
Mientras se dan los violentos desalojos, el Gobierno aseguró que hay ciertos errores, que deben saldarse en la marcha, pero las casas ya fueron destruidas y las personas desalojadas.
Mientras pasa el tiempo para que arranque la Copa, a las huelgas se van sumando distintos sectores. Maestros de educación primaria, media y universitaria salieron a marchar el 23 de abril, afectando a más del 60% de las clases.
Algunos grupos han llamado a una huelga general el 12 de junio, día de la inauguración. Ese día, Brasil se sacudirá, y no solo al interior de los estadios.
La policía brasileña usó gas lacrimógeno para dispersar una protesta anti-Mundial en Brasilia, que se dio hace pocos días y reunió a cientos de personas y tuvo el apoyo de indígenas que subieron al techo del Congreso.