¿Misión imposible?
Panorama gris para la tropa istmeña de Leonardo Pipino, que tiene que vencer a un favorito invicto, Estados Unidos, y esperar que una debilitada Cuba no caiga ante Canadá.
Panamá, ubicada quizás en el peor de los escenarios posibles, necesita de más que un milagro para lograr meterse hoy en las semifinales del Torneo Preolímpico de Concacaf, del cual puede incluso quedar fuera antes de su encuentro nocturno (7:30 p.m.) ante el local, Estados Unidos, en el Dick's Sporting Goods Park.Leonardo Pipino y su escuadra penden de un hilo que está a punto de romperse. Las posibilidades de avanzar son mínimas. Los planetas parecen estar alineados para que sean Canadá y los gringos quienes avancen a la siguiente fase.El primer escollo por superar será desde fuera de la cancha. Y es que el seleccionado istmeño Sub-23 tendrá que rezar y cruzar los dedos para que Cuba, el último en la tabla de posiciones del grupo A, no pierda ante su similar de Canadá (segundo puesto), un equipo que se juega en este duelo su boleto a la otra ronda.Se hace más complicado pensar en un no revés cubano, que llega a la cita sin cuatro jugadores que han desertado, cuando se evalúa, por ejemplo, que seguramente vendrán con el ánimo muy bajo luego de ser goleados el sábado 6-1 por Estados Unidos.Empero, si esto llega a pasar, entonces dependerá del combinado escarlata, que podrá contar con el zaguero Fidel Escobar, dar cuenta de los estadounidenses, hasta ahora invictos (dos triunfos en la misma cantidad de salidas) que, como dato nada menor, es el seleccionado que más goles ha convertido en el certamen, con nueve. Solo se le acerca México, que ha anotado cinco dianas en el grupo B.Habrá que añadir que Panamá, en este tipo de competencias, se ha visto las caras en cuatro oportunidades con el elenco de las barras y las estrellas, y el saldo es de tres caídas y una igualada, con foja de cinco tantos a favor y 13 en contra.