Odiaba lanzar
Mo comentó que prefería jugar otras posiciones porque así se mantenía en el terreno todos los días.
Aquel lanzador que por 19 temporadas (todas con los Yanquis de Nueva York) se consagró como el mejor cerrador de todos los tiempos en las Grandes Ligas, reveló la noche del martes uno de sus secretos mejor guardados.Y es que el panameño Mariano Mo Rivera, en medio de su exaltación al Pabellón de la Excelencia de las Pequeñas Ligas en Williamsport, Pensilvania, Estados Unidos, confesó lo tedioso que era para él subir al montículo y lanzar en su niñez.Odiaba lanzar, dijo Rivera, quien años más tarde se convirtió en el líder histórico de salvamentos, con 652 rescates. No me gustaba lanzar porque hay que estar sentado (ya que no juegan todos los días). Jugaba en todas las posiciones, agregó.En las Pequeñas Ligas, todos tienen que lanzar. Pero no me gustaba. ¿Qué cosas, no?, añadió.Pero a la vez, recuerda lo feliz que era, pese a tener una infancia muy humilde en Puerto Caimito, en La Chorrera.Estaba feliz con lo que tenía, y no tenía nada, manifestó Rivera, quien ganó cinco anillos de Serie Mundial con los Yanquis. Pero jugaba béisbol, precisó.Además, Mo dejó claro su preocupación por las lesiones que sufren los jóvenes lanzadores en la actualidad.Tenemos que cuidar a nuestros niños, enfatizó Rivera. Estos chicos lanzan demasiado, sobre todo en sus ligas. Eso es inaceptable. A los 15 años de edad ya han tenido que someterse a una cirugía importante. Eso no puede ser, concluyó.