Panamá despide a un campeón: muere Ismael Laguna, leyenda del boxeo
Nacido en Colón el 28 de junio de 1943, Laguna comenzó a forjar su carácter desde muy pequeño en las calles de su ciudad natal. Vendió periódicos, limpió zapatos y trabajó para ayudar a su familia, mientras encontraba en el boxeo una disciplina que terminaría llevándolo hasta la cima del deporte mundial.
Luto en el boxeo panameño. Ismael Laguna Meneses, conocido mundialmente como “El Tigre de Colón”, falleció este martes 8 de septiembre a los 83 años, dejando tras de sí una de las trayectorias más importantes en la historia del deporte panameño.
Nacido en Colón el 28 de junio de 1943, Laguna comenzó a forjar su carácter desde muy pequeño en las calles de su ciudad natal. Vendió periódicos, limpió zapatos y trabajó para ayudar a su familia, mientras encontraba en el boxeo una disciplina que terminaría llevándolo hasta la cima del deporte mundial.
Su historia sobre los cuadriláteros comenzó a tomar forma cuando apenas tenía 14 años y empezó a entrenar bajo la dirección de Ramón “Curro” Dosman. El 21 de agosto de 1960 debutó como profesional frente a Antonio Morgan, a quien venció por nocaut técnico en el tercer asalto.
A partir de allí comenzó una carrera que lo llevó a enfrentarse con algunos de los nombres más importantes del boxeo internacional.
El momento cumbre llegó el 10 de abril de 1965, cuando Laguna derrotó por decisión dividida en 15 asaltos al puertorriqueño Carlos Ortiz, en el Estadio Juan Demóstenes Arosemena, para convertirse en campeón mundial de las 135 libras.
Aquella victoria lo convirtió en el segundo campeón mundial de boxeo de Panamá y marcó un momento histórico para el país, al tratarse de la primera pelea por un título mundial celebrada en la Ciudad de Panamá.
Ortiz y Laguna protagonizarían después una de las grandes rivalidades de la época. El panameño perdió el título ante el boricua en la revancha celebrada en Puerto Rico y ambos volvieron a enfrentarse en 1967, en Nueva York.
Pero el “Tigre de Colón” volvería a alcanzar la cima. El 6 de febrero de 1970, en Los Ángeles, venció por nocaut técnico en nueve asaltos a Armando “Mando” Ramos para recuperar el campeonato mundial de los pesos ligeros.
Ese mismo año defendió exitosamente su corona en Panamá ante el japonés Ishimatsu Suzuki. Posteriormente perdió el título ante el escocés Ken Buchanan y volvió a enfrentarlo en 1971, en el Madison Square Garden de Nueva York.
Laguna anunció su retiro del boxeo el 15 de abril de 1972. Cerró su carrera con 65 victorias en 75 combates, 37 de ellas por nocaut, nueve derrotas y un empate.
Uno de los sellos de su carrera fue su resistencia: se retiró sin haber sido noqueado y sin haber perdido contra un boxeador panameño en el profesionalismo.
Su legado trascendió los cuadriláteros. El 10 de junio de 2001, Ismael Laguna ingresó al Salón de la Fama del Boxeo de Nueva York, reconocimiento que confirmó el lugar que ya había ganado entre las grandes figuras del pugilismo internacional.