Persecución en la LPF
Declaraciones sumamente comprometedoras lanzó ayer el jugador de Alianza FC Federico Marines, en contra del técnico del Árabe Unido, Jaír Palacios.
Marines, quien tuvo que abandonar el partido del sábado ante los colonenses luego de un pisotón en sus partes nobles, contó a este medio que siente que cada vez que juega en contra de ellos (Árabe Unido), hay una persecución hacia su persona, y acusó a Palacios de ser el causante intelectual.
Producto de la entrada, Marines tuvo que abandonar el terreno de juego. Al jugador se le reventó una vena en el pene y fue trasladado con urgencia a un centro hospitalario.
"Creo que el profesor Jaír Palacios es el culpable de estas cosas", acusó Marines. "Le he preguntado a jugadores que han trabajado con él y me han dicho que él es de los profesores que manda a lesionar jugadores. Y siento que es algo personal que el profesor Palacios tiene en mi contra, porque no puede ser que cada vez que juegue contra Árabe Unido pasen estos inconvenientes", indicó.
El exjugador del Chorrillo y Sporting añadió que, cuando jugaba con el conjunto académico, el jugador del Árabe Abdiel Macea, antes de iniciar un duelo en Colón, lo amenazó con lesionarlo y cumplió su palabra, según Marines, por mandato de Palacios, como ocurrió el sábado.
"Recuerdo el día que jugué en Colón. El jugador Macea me dijo antes de empezar el partido que yo iba a salir del terreno lesionado, y solamente pude jugar 45 minutos y ese día salí lesionado del partido con una fractura en la rótula de una de mis rodillas. Estuve siete meses sin jugar esa vez, y veía que el profesor Palacios, en medio del partido, le decía 'Macea, ahí está', y sentía que en cualquier momento ese jugador me iba a lesionar y asimismo fue", recordó Marines.
Marines trabajó bajo las órdenes de Palacios cuando este dirigía el equipo de reserva de Sporting. El jugador contó que una vez tuvieron un fuerte cruce de palabras y, a lo mejor, a raíz de esto el estratega colombiano toma represalias en su contra.
Por su parte, Palacios envió un mensaje muy claro al jugador verdolaga: "No tengo que mandarle a pegar a ningún jugador. Ese muchacho lo que va a buscar es que yo le haga una demanda. Que no se ponga a hablar porque se va a meter en donde no tiene que meterse, a él nadie le ha mandado a pegar".
"Federico que se calle la boca porque el que lo puso a jugar fui yo, entonces que no hable demasiado. Que respete mi nombre porque yo nunca me he metido con él y que deje de ser malagradecido, porque cuando no era nadie yo fui quien lo saqué del limbo en donde estaba metido", manifestó el timonel colombiano.