¡Que no los olviden!
Quizás Panamá no gane la Copa Mundial de Fútbol Sala 2016, pero hoy tiene servida en bandeja de plata la oportunidad única de hacer que las seis letras del país queden grabadas para la eternidad en la historia de este deporte: convertirse en el equipo que eliminó al organizador de la fiesta, Colombia, y de paso, avanzar a los octavos de final.
Cuando el reloj marque las 8:00 p.m., la selección de Colombia tendrá la presión de salir al campo de batalla obligado a jugarse la vida contra Panamá, porque solo le sirve ganar para garantizar su presencia en la siguiente ronda.
"La presión es de Colombia. Vamos a mantener la identidad del juego panameño", declaró ayer en conferencia de prensa el técnico de Panamá, el cubano Agustín Campuzano.
Después de dos partidos disputados, los colombianos suman dos puntos, producto de sus empates contra Portugal 1-1, en la primera fecha, y contra Uzbekistán 3-3, en la segunda. Ahora marchan terceros en el grupo A, por detrás de los panameños, que tienen tres unidades victoria 3-1 sobre Uzbekistán, y de los líderes, los portugueses, que registran cuatro puntos empate 1-1 ante Colombia y victoria 9-0 contra Panamá.
En caso de que el juego entre las selecciones de Colombia y Panamá finalice empate, el segundo tendría un gran chance de escribir su nombre en los octavos de final porque llegaría a cuatro unidades, cifra que pinta difícil de alcanzar para Uzbekistán cuarto en la tabla de posiciones con un punto, que cierra su participación, también hoy, contra el favorito Portugal.
Por su parte, a Colombia el empate lo haría depender del resultado del choque entre Portugal y Uzbekistán.
Cabe mencionar que en la Copa Mundial de Fútbol Sala 2016 participan 24 selecciones, divididas en seis grupos de cuatro equipos cada uno. Los primeros y segundos de cada grupo y los cuatro mejores terceros se clasifican para la fase final de eliminación directa octavos de final, cuartos de final, semifinales, tercer puesto y final.