A rezar y esperar lo que sea
Si bien es cierto que desde 1995, la Selección de Fútbol de Panamá apenas cayó una vez ante su similar de Nicaragua, tampoco es un secreto para nadie que al cuadro nacional la presión no le hace bien.
El elenco istmeño es capaz de tirar por la borda 80 minutos de buen partido en un abrir y cerrar de ojos; por lo tanto, a estas alturas, no creo que una desfachatez ante los pinoleros sería una sorpresa.
Pasó tres veces en la eliminatoria (ante Costa Rica 2-2, ante México 2-1 y ante Estados Unidos 2-1) y pasó el último domingo, cuando después de ir ganando 2-0 a los ticos, nos empataron 2-2.
Panamá y Nicaragua chocarán hoy (5:00 p.m.) y el cuadro criollo está obligado a ganar por más de tres goles para asegurar un lugar en la final de la Copa Centroamericana, de lo contrario, Costa Rica irá por la corona representando al Grupo A.
La única victoria de los nicaragüenses ante el cuadro tricolor, en este periodo de tiempo, se remonta al 20 de febrero de 2003, cuando durante la Copa Centroamericana de ese año, los pinoleros ganaron 1-0. En total, los istmeños suman nueve triunfos desde entonces y apenas esa derrota.
Los 32 goles a favor la Roja desde entonces, solo por tres en contra, hacen ver a la tropa nacional más favorita aún; pero como antes recordamos, somos capaces de ir de lo sublime a lo ridículo en menos de lo que tarda el aleteo de un colibrí.
Las casas de apuestas internacionales también colocan al equipo que dirige el colombiano Hernán Darío "El Bolillo" Gómez como amplio favorito, pero para Panamá, ganar no basta, pues la goleada sería lo único que mantendría vivas sus aspiraciones de corona.
El portal de juego deportivo Bet356 pagaría seis dólares con 46 centavos si el triunfo es panameño. Quien acierte un virtual empate se estaría llevando 38 dólares con 81 centavos. En tanto, con el triunfo pinolero, el apostador se llevaría 64 dólares con 69 centavos. Todo esto con base en una apuesta de seis dólares y 46 centésimos.
Cabe mencionar que todos estos números son cifras frías y nadie puede adivinar cuál será el destino que depare el partido de esta tarde, que tendrá en el césped del BBVA Compass Stadium (Houston, Texas) a su principal testigo.