Rosberg mandó en su territorio
Mercedes trasladó a su casa el abrumador poderío que ha exhibido durante esta temporada de la Fórmula Uno.
Profeta en su tierra, Nico Rosberg ganó ayer el Gran Premio de Alemania para aumentar su ventaja en el campeonato de Fórmula Uno sobre Lewis Hamilton, su compañero de escudería que terminó tercero, pese a haber arrancado vigésimo en la parrilla.
Es una sensación increíble ganar en casa. Es un día muy especial, dijo Rosberg, que lideró la carrera desde el inicio para convertirse en el primer alemán en ganar en Hockenheim desde que Michael Schumacher se consagró en 2006.
Hamilton, que chocó en la clasificación y sobrevivió una serie de rozaduras durante la carrera, no pudo rebasar a Valtteri Bottas en las últimas vueltas y el finlandés se llevó el segundo puesto para dar a Williams su podio número en la F1.
No fue fácil y requirió de ayuda de todos los ingenieros. Gracias a los fanáticos. Vi muchas banderas finlandesas, así que gracias, dijo Bottas.
Hamilton fue relegado a la penúltima fila debido a un choque en la clasificación y una penalización por cambiar la caja de velocidades, pero muy pronto ganó terreno, pese a un alerón roto en una colisión con su excompañero Jenson Button, de McLaren.
Sus neumáticos se gastaron pronto y no tuvo suficiente agarre para rebasar a Bottas. Rosberg le lleva a Hamilton 14 puntos con miras al GP de Hungría el próximo fin de semana.
El tetracampeón de Fórmula Uno, Sebastian Vettel (Red Bull), fue cuarto, delante del español Fernando Alonso (Ferrari), que ganó su duelo con Daniel Ricciardo (de Red Bull).