Simone Biles es humana
La gimnasta estadounidense Simone Biles no se irá de Río de Janeiro con el pleno de cinco oros al que aspiraba, al resbalarse en su ejercicio en la viga de equilibrio y ver cómo la pasaban en la clasificación su compañera Lauren Hernández, medalla de plata, y la holandesa Sanne Wevers, que consiguió una presea de oro de valor incalculable.
Pese a ser Wevers subcampeona mundial de este aparato, las presentaciones que había hecho Biles en la viga de equilibrio, tanto en la jornada de clasificación como en las finales por equipos e individual absoluta, hacían impensable que perdiera el título.
Biles no apoyó bien en la barra después de un mortal y tuvo que agarrarse con ambas manos a la viga para evitar la caída, en un ejercicio que hasta entonces iba sin fallos. El 6,500 de dificultad le permitió, pese a no estar a su altura habitual en ejecución, irse a los 14 mil 733 puntos. Esta vez no fue suficiente.
Por su parte, Wevers, de 23 años y especialista solo en barra, llegó a la final con la cuarta nota. Pero presentó aún más dificultad que Biles, 6,600, y con un ejercicio impecable se fue hasta los 15 mil 466 puntos. Cuando pasaron las ocho finalistas y mantuvo la cabeza de la clasificación, no cabía en sí misma de gozo.
Simone Biles lleva ganadas hasta ahora en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 cuatro medallas: el oro individual y por equipos y el de salto, más este bronce de barra.
La gimnasta estadounidense de 19 años tendrá su revancha hoy cuando dispute la final de la prueba de suelo, donde sí tiene grandes opciones de llevarse su cuarta medalla de oro en Río 2016.
La rumana Catalina Ponor, probablemente en sus últimos Juegos, no estuvo acertada y terminó séptima en la barra con 14,000.