Toma agua y Pierde peso
Mantenerte bien hidratado es crucialmente importante en el proceso de pérdida de peso.
En este sentido, el agua juega un papel fundamental porque muchas veces confundimos sed por hambre; y en lugar de tomar agua, echamos mano de comida y de calorías que no requerimos y que luego hay que quemar.
Además, tomar agua produce un efecto diurético; es decir, produces mayor volumen de orina que el volumen de agua que hayas tomado. Esto último es bueno, especialmente en personas que tienen una tendencia a retener líquidos; por ejemplo, las mujeres en ciertos momentos específicos del ciclo menstrual.
¿Cuánta agua tomar?
La respuesta específica depende de muchos factores; pero, en general, una mujer requiere 2 litros de agua al día, mientras que un hombre requiere 3 litros de agua al día. Sin embargo, esa cifra pudiese ser aún mayor si se trata por ejemplo, de una persona que realiza deportes y que suda profusamente en un ambiente cálido y húmedo.
Por otro lado, la medida más adecuada de cuánto debes beber es el aspecto de tu orina.
Lo que buscas es tener una orina lo más clara posible; señal de buena hidratación. Nunca esperes a sentir sed, pues la sed es señal de deshidratación; mejor es tomar abundante líquidos siempre y prevenir la deshidratación.
¿Reemplazar el agua con otras bebidas?
En realidad, cuando digo que debes tomar 2 a 3 litros de agua, en realidad es perfectamente aceptable que parte de ese volumen sea agua y otra parte sea de otro tipo de bebidas. Sin embargo, ten mucho cuidado de no reemplazar el agua con bebidas azucaradas que solo brindan calorías vacías, las cuales no nutren y que además luego tendrás que quemar para no engordar. Hablo de sodas, jugos y otras calorías líquidas; ten cuidado, porque incluso algunas bebidas te abrirán el apetito para que luego consumas alimento sólido.
En resumen: mantener un buen estado de hidratación te ayudará a perder peso y alcanzar un peso saludable. Procura que lo que tomes sea agua: 2-3 litros al día.
Si decides reemplazar algo de ese volumen con otras bebidas, está bien; siempre y cuando no te llenes con calorías líquidas a manera de sodas, jugos y otras bebidas azucaradas.