Vive una pesadilla
Próximo a cumplir un mes de suspensión de toda actividad futbolística, luego de arrojar un resultado adverso en una prueba de dopaje en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, el jugador del Alianza Richard Peralta aún no se acostumbra a lo que ha llegado a considerar como una pesadilla.
Hay veces que se me olvida eso (suspensión), pero cuando se acerca la hora de entrenar o algunos de mis compañeros de equipo me escriben que van rumbo al entrenamiento, me siento un poco triste; también cuando voy a los partidos del Alianza siento un vacío porque no puedo hacer lo que más me gusta, expresó ayer a este medio el zaguero.
Pese a que se determinó que el castigo abarcará un año, todavía falta la aprobación de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (Fifa), y Peralta espera que esta entidad se pronuncie lo más pronto posible.
Mi suspensión empezó el 6 de agosto y falta que la Fifa confirme o apruebe que sea un año, por ende, deseo que se manifieste rápido y, conociendo el tiempo de castigo, me quedo más tranquilo. El domingo (mañana) cumplo un mes, señaló.
Este defensor también recordó aquel momento en el que, como un balde de agua fría, recibió la noticia de la sanción.
En la primera reunión que tuve con el Comité Olímpico y el Comité de Disciplina de la Fepafut (Federación Panameña de Fútbol) me dijeron que estaba suspendido y que la Fifa podría determinar que la sanción fuera de cuatro años; se escuchaba eso y yo entonces manifesté: que me digan mejor que ya no juegue más fútbol. Me puse triste y lloré delante de ellos, reveló.
En este complicado episodio, Peralta encuentra en el jugador de la Selección Mayor de Fútbol de Panamá Adolfo Machado, quien pasó por una situación similar, las fuerzas para afrontar esta prueba con optimismo.
He hablado con Machado, estoy en contacto con él, es un ejemplo para mí y he estado más tranquilo gracias a él. Me dijo que lo tome con calma, que si él pudo salir, yo también, que pronto se arreglarán las cosas, comentó.
A los oídos del capitán del conjunto verdolaga han llegado los rumores de personas que señalan que se drogó.
La gente ha comentado que se trata de droga, no me han dicho personalmente, pero yo estoy tranquilo porque los compañeros y mi familia están claros de que el problema se debió a un medicamento, eso me tiene tranquilo y lo que la gente opine me tiene sin cuidado, aseveró.
Por último, este futbolista de 21 años solicitó que se abogue para que él tenga la oportunidad de entrenar, ya sea con la selección (Sub-23) o en el Alianza, porque eso de entrenar solo no es igual.