APEDE llama a fortalecer la institucionalidad con una elección responsable del nuevo Defensor del Pueblo
Según el gremio de ejecutivos de empresa, una defensoría fortalecida mejora la calidad institucional, genera confianza ciudadana y aporta al fortalecimiento de la democracia; mientras que su debilitamiento amplía las brechas existentes y reduce la capacidad del Estado de responder a quienes más lo necesita.
Ante el inicio del proceso de selección del nuevo Defensor del Pueblo, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) hace un llamado a la Asamblea Nacional a conducirlo con responsabilidad, transparencia y visión de país, priorizando el fortalecimiento institucional y la protección de los derechos humanos.
APEDE reitera la importancia de que esta elección responda a criterios de idoneidad, independencia y trayectoria.
La Defensoría del Pueblo es una pieza fundamental dentro del sistema democrático. Su mandato de proteger los derechos humanos, mediar frente a la administración pública y actuar como contrapeso ante abusos de poder la convierte en una institución clave para garantizar que todos los ciudadanos, especialmente los más vulnerables, cuenten con una instancia que los respalde.
En ese sentido, APEDE insiste que es indispensable que la persona seleccionada cuente con formación y experiencia comprobada en derechos humanos, una trayectoria íntegra y un compromiso claro con la transparencia, la equidad y la rendición de cuentas. Asimismo, debe garantizar independencia frente a los distintos órganos del Estado y cualquier interés particular.
“La Defensoría del Pueblo debe ser una institución cercana a la ciudadanía, con credibilidad y capacidad de actuar. Su fortaleza es clave para proteger derechos, pero también para generar confianza en el funcionamiento del Estado. Panamá necesita instituciones que respondan al país, no a intereses particulares”, señaló la presidenta de APEDE, Giulia De Sanctis.
Según el gremio de ejecutivos de empresa, una defensoría fortalecida mejora la calidad institucional, genera confianza ciudadana y aporta al fortalecimiento de la democracia; mientras que su debilitamiento amplía las brechas existentes y reduce la capacidad del Estado de responder a quienes más lo necesita.
APEDE reitera que este proceso representa una oportunidad para reforzar los pilares democráticos del país.