Desmayos y gritos entre adolescentes generan preocupación en comunidad de Miguel de la Borda
Un caso similar ocurrió en 2012 en un centro educativo de Portobelo, donde varios estudiantes presentaron desmayos y convulsiones sin que se encontrara una causa médica que explicara los hechos.
Al menos siete adolescentes, de entre 14 y 15 años, estudiantes de un centro educativo de Miguel de la Borda, en el distrito de Donoso, Costa Abajo de Colón, han presentado episodios de desmayos seguidos de gritos, miradas perdidas y falta de reacción, una situación que ha generado preocupación y desconcierto entre los residentes de la comunidad.
Las menores han sido trasladadas para recibir atención médica, ya que los episodios no solo se han registrado dentro del plantel educativo, sino también en sus viviendas.
Una moradora de la comunidad, de 54 años, quien pidió mantener su identidad en reserva, relató que, tras recuperar el conocimiento, las adolescentes permanecían con la mirada perdida, sin comunicarse y sin responder a los estímulos, "como si estuvieran paralizadas".
Según su testimonio, el episodio más reciente ocurrió el viernes 18 de septiembre. Ante la preocupación de los familiares y vecinos, algunos pobladores solicitaron la intervención de una pastora evangélica, quien realizó oraciones y ungió con aceite a las adolescentes.
La residente aseguró que, después de la oración, las jóvenes comenzaron a reaccionar; sin embargo, también empezaron a reír y a emitir gritos muy fuertes.
Entre los habitantes circulan diversas versiones sobre el origen de estos episodios. De manera preliminar, algunas personas señalan que podrían estar relacionados con rituales realizados entre adolescentes, aunque esta información no ha sido confirmada por las autoridades.
Un caso similar ocurrió en 2012 en un centro educativo de Portobelo, donde varios estudiantes presentaron desmayos y convulsiones sin que se encontrara una causa médica que explicara los hechos.
En aquella ocasión, aunque en la comunidad se habló de una posible posesión espiritual, se concluyó que el fenómeno era compatible con un episodio de afectación psicológica colectiva, también conocido como histeria colectiva, asociada al estrés y la ansiedad del entorno.
Hasta el momento, las autoridades de Salud y Educación no han informado oficialmente sobre las causas de los episodios registrados en Miguel de la Borda.