Ganaderos de Herrera advierten impacto del fenómeno de El Niño y piden medidas urgentes
Actualmente no se reporta mortalidad de animales en Herrera; sin embargo, la escasez de agua y alimentos comienzan a sentirse con fuerza entre los productores.
Los ganaderos de la provincia de Herrera se mantienen en alerta ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, una situación que ya comienza a generar afectaciones en el Arco Seco panameño debido a la disminución de las lluvias.
El agotamiento progresivo de las reservas de agua y alimento para el ganado ya empieza a notarse, lo que preocupa a los productores quienes piden medidas urgentes.
Así lo manifestó Héctor Javier González, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) capítulo de Herrera, quien señaló que los productores de la región han tomado medidas preventivas basadas en experiencias vividas durante décadas de sequías asociadas a este fenómeno climático.
"Algunos productores ya contábamos con reservas hídricas y de alimentos para nuestros animales, pero esas reservas se están agotando. Esta es una experiencia que conocemos desde nuestros ancestros, porque el fenómeno de El Niño ha sido una realidad recurrente para esta región", explicó.
El dirigente ganadero señaló que las áreas más vulnerables continúan siendo las comunidades ubicadas a lo largo del Golfo de Parita, desde los límites entre Herrera y Coclé hasta sectores cercanos a Guararé, en la provincia de Los Santos, donde históricamente se registran las temperaturas más elevadas y una mayor susceptibilidad a los períodos de sequía.
Actualmente no se reporta mortalidad de animales en Herrera; sin embargo, González advirtió que la escasez de agua y alimentos comienzan a sentirse con fuerza entre los productores.
"Un animal que se nos muera ya representa una pérdida importante. Por el momento no tenemos reportes alarmantes, pero sí estamos observando una reducción considerable de las reservas que habíamos preparado", indicó.
Ante este panorama, solicitó al gobierno propuestas de financiamiento y proyectos de infraestructura que permitan fortalecer la capacidad de respuesta del sector agropecuario frente a eventos climáticos extremos.
Entre las iniciativas planteadas figuran la construcción de reservorios de agua a gran escala, el desarrollo de sistemas de almacenamiento hídrico y programas de apoyo económico para que los productores puedan implementar medidas de mitigación, proyectos relacionados con pozos profundos, bombas sumergibles y equipos para la conservación y procesamiento de pastos destinados a la alimentación animal.
No obstante, advirtió que la magnitud del problema requerirá una mayor intervención estatal y programas de apoyo que en algunos casos podrían necesitar financiamiento no reembolsable.