Hasta luego maestra (Cuchi)
Quienes creemos en Dios y en la existencia del cielo sabemos que Cuchi está acompañada de ángeles: sus padres, sus hermanos Noris y Alcibíades (Bale), y sus demás hermanos que murieron de tosferina antes de que ella naciera.
Macaracas, en la provincia de Los Santos, se encontraba rodeada de dos ríos: el río Estibaná y el río La Villa, ambos con aguas cristalinas, que servían de piscina y recreación. En la plaza de este pueblo se encontraba la iglesia, que servía para toda clase de celebraciones.
En esta casa pasaba de todo. Era donde se estacionó el primer carro que llegó al pueblo de Macaracas y que mi papá le puso de nombre el de su primera hija, Noris Lastenia. Pero también estaba el único radio que le servía al pueblo, donde se escuchaban las noticias de todo lo que pasaba en Panamá y en el mundo.
Había también un restaurante familiar. Allí comía el doctor itinerante, el cura que vivía muy cerca y cualquier visitante que llegaba para disfrutar de una buena comida típica. También participaba Mita Salomé, que se paseaba con su zaraza buscando nuevos partos, la única partera que tenía el pueblo y ayudaba a traer bebés al mundo. Desafortunadamente, al momento de nacer Cuchi, murió mi madre; no le fue posible salvarle la vida.
Cuando mi madre murió del parto, quedamos con hermanos menores, pero algunos familiares y, especialmente, la profesora Noris nos llevó primero a Chitré y luego a Panamá para seguir los estudios.
Cuchi, como la profesora Noris, escribieron textos escolares que hasta el día de hoy son útiles.
Carmen Cecilia (Cuchi) se casó joven y tuvo dos hijos, Iván y Lorena. De ellos disfrutó ser abuela de dos hombres y una niña.
Regularmente escuchábamos a sus colegas hablar de la maestra Carmen, que era amigable, de buenos sentimientos, al punto que, al morir, aún seguía pagando una deuda de una amiga a quien le sirvió de fiadora. Este hecho demostraba su bondad.
Desde hace algún tiempo, los médicos descubrieron que Cuchi tenía cáncer. Poco a poco se fue extendiendo la enfermedad hasta tener metástasis, que le llevó la vida con mucho dolor y sufrimiento. Al final ya no había nada que hacer. La maestra Carmen falleció el pasado viernes 11 de julio a las 4:00 p.m., después de haberse reunido con ella toda la familia y amigos cercanos.
La maestra Carmen no solo nos deja sus libros de texto, sino también su gran amor y su bondad.
Quienes creemos en Dios y en la existencia del cielo sabemos que Cuchi está acompañada de ángeles: sus padres, sus hermanos Noris y Alcibíades (Bale), y sus demás hermanos que murieron de tosferina antes de que ella naciera.
Descansa en paz, hermanita. Estarás en nuestros corazones hasta el final de nuestras vidas.
Mayin Correa Panamá, 12 de julio de 2026.