Lluvias agravan la situación de familias damnificadas en La Colorada de Los Santos
Los aguaceros recientes han complicado aún más sus condiciones de vida: el agua se acumula dentro de las carpas, moja sus pertenencias y deja el terreno convertido en lodo, dificultando el descanso y la permanencia durante el día y la noche.
Las familias que perdieron sus viviendas por el terremoto enfrentan ahora filtraciones, acumulación de agua y lodo en los improvisados refugios donde intentan protegerse de la lluvia.
A la pérdida de sus viviendas por el terremoto que sacudió la región de Azuero el pasado [null]9 de octubre, las familias damnificadas de La Colorada, en Los Santos, deben sumar ahora las dificultades provocadas por las lluvias, que han convertido sus improvisados refugios en espacios húmedos, con filtraciones y acumulación de agua.
En el lugar, donde algunas casas quedaron reducidas a escombros, los afectados intentan resguardarse con las pocas pertenencias y materiales que han logrado conseguir.
Sin embargo, los aguaceros recientes han complicado aún más sus condiciones de vida: el agua se acumula dentro de las carpas, moja sus pertenencias y deja el terreno convertido en lodo, dificultando el descanso y la permanencia durante el día y la noche.
“Ya todo se nos mojó y todo está mojado, húmedo, por todos lados. Nos mojamos, se acumula el agua en las carpas y de pronto nos cae la lluvia encima”, relató Guadalupe Rodríguez, una de las residentes afectadas, quien agradeció el apoyo de personas solidarias que han regresado a la comunidad para llevarles ayuda.
Ante esta situación, voluntarios han trasladado carpas y palets de madera para mejorar las condiciones de los refugios.
Uno de ellos es Luis Carlos Batista, quien participa en estas labores, y explicó que buscan instalar plataformas niveladas y carpas cerradas, con el propósito de ofrecer a las familias un espacio más seguro y seco para pernoctar durante los aguaceros. No obstante, la presencia de escombros, las condiciones del terreno y las lluvias dificultan los trabajos.
Aunque la ayuda ha comenzado a llegar, algunos damnificados consideran que avanza lentamente frente a la urgencia de sus necesidades.
Por ello, hacen un llamado para que las empresas contratadas para la reconstrucción de sus viviendas inicien los trabajos lo antes posible, mientras continúan enfrentando las consecuencias de una tragedia que no terminó con el terremoto: ahora, cada lluvia representa una nueva dificultad para quienes todavía no tienen un hogar al cual regresar.