Mayer Mizrachi cuenta que Colombia le reabrió una herida de hace 10 años
El alcalde capitalino relató que durante su estadía fue llevado al mismo cuarto en el que, hace 10 años, estuvo esposado y bajo custodia de agentes de Interpol antes de ser deportado a Panamá.
El alcalde de Panamá, Mayer Mizrachi, denunció públicamente una situación que vivió durante su actual visita a Colombia, país al que viajó para participar en un foro del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
A través de un video publicado en sus redes sociales, Mizrachi relató que durante su estadía fue llevado al mismo cuarto en el que, hace 10 años, estuvo esposado y bajo custodia de agentes de Interpol antes de ser deportado a Panamá.
“Me metieron precisamente en el cuarto donde hace 10 años yo estaba esposado, rodeado de guardias Interpol, con perros y siendo deportado a Panamá”, contó.
El alcalde recordó que aquel episodio ocurrió después de que permaneciera seis meses en una cárcel colombiana y aseguró que las consecuencias de ese proceso se extendieron a distintos ámbitos de su vida.
“Todo aquello que ha vivido un proceso penal, judicial, carcelario sabe lo difícil que es recuperar una vida después de que te la hayan destruido”, manifestó.
“Han abierto una herida que estaba bastante sanada”
Mizrachi afirmó que durante los últimos años ha trabajado para reconstruir su nombre y reputación luego de aquel proceso.
“Mucho he trabajado para recuperar mi nombre, mi orgullo, mi reputación y en segundos ustedes realmente han destruido eso”, expresó.
También cuestionó las dificultades que, según dijo, enfrentan quienes tienen antecedentes o un historial judicial al momento de conseguir empleo, recuperar credibilidad o relacionarse con autoridades.
En ese sentido, aclaró que no considera que su posición como alcalde deba darle un trato diferente.
“No es que merezco un trato particular por ser quien soy, sino por ser un ser humano más”, señaló.
Cuestiona el trato recibido
Mizrachi también criticó el procedimiento y sostuvo, con ironía, que haber recibido el mismo trato que cualquier otra persona demuestra que el sistema “está dañado”.
“Me alegro que me hayan dado el trato de todo el mundo, porque eso demuestra que el sistema está dañado y no discrimina”, dijo.
Ante esto, pidió a las autoridades colombianas revisar lo ocurrido y verificar la documentación relacionada con su caso.
“Les pido encarecidamente a las autoridades de Colombia que en esta ocasión, ahora haciéndolo público, que se pongan las pilas”, reclamó.
El alcalde también manifestó que la experiencia afectó su disposición a regresar al país.
“Hasta el momento yo no tengo ningún interés de estar en Colombia ni de regresar a Colombia, porque no hacen a uno sentir invitado”, sostuvo.
Mizrachi cerró su mensaje asegurando que se sintió nuevamente tratado como culpable, pese a que, según su versión, es inocente.
“Me han hecho sentir, aun siendo inocente, como el maleante que me hicieron sentir hace 10 años atrás, aun siendo inocente en ese entonces también”, concluyó.
Mizrachi estuvo preso en la cárcel “La Picota”, una de las más temidas de Colombia, desde diciembre de 2015 hasta junio de 2016.
Lo detuvieron en el aeropuerto de Cartagena, en el Caribe colombiano, acusado en Panamá de corrupción por presuntas irregularidades en un contrato público para establecer una plataforma de mensajería en los equipos de los estamentos de seguridad, y cuyo valor ascendía a más de 200.000 de dólares.