Tragedia y desesperación en el sur de Mariato: familias lo perdieron todo y siguen incomunicadas
Las réplicas del sismo aumentan el temor entre los damnificados, mientras varias comunidades permanecen aisladas y se desconoce la situación de numerosas familias.
La tragedia se agudiza con el paso de las horas en el sur de la provincia de Veraguas, donde el fuerte sismo registrado el pasado viernes dejó a numerosas familias sin viviendas y obligó a sus integrantes a refugiarse en albergues improvisados, en medio de la incertidumbre, el miedo y la desesperación.
En la comunidad de Malena, Arcelio Fuentes, residente del sector, relató entre lágrimas el difícil momento que atraviesan los afectados, quienes han tenido que abandonar sus hogares y buscar protección en lugares improvisados, mientras intentan sobreponerse a las pérdidas ocasionadas por el movimiento sísmico.
A la angustia por los daños materiales se suma la preocupación de muchas personas que todavía desconocen cómo se encuentran sus familiares residentes en otras comunidades, debido a las dificultades de comunicación y al colapso de las vías terrestres.
En el distrito de Mariato, las autoridades aún desconocen la magnitud de las afectaciones en sectores como Las Bocas, Restingue, Cobachón y Ventana, entre otras comunidades que permanecen incomunicadas y a las que resulta imposible llegar por carretera.
Ildemarta Riera, gobernadora de Veraguas, informó que se realizan esfuerzos para llegar hasta estas poblaciones y conocer de primera mano las condiciones en que se encuentran sus habitantes. Sin embargo, ante las dificultades de acceso terrestre, será necesario recurrir a medios aéreos para alcanzar las zonas aisladas.
Mientras tanto, residentes de Malena, Torio, Arenas, Cacao y otras comunidades aseguran que las constantes réplicas posteriores al sismo han incrementado el temor y la preocupación, pues sienten que la emergencia continúa y que sus viviendas podrían sufrir nuevos daños.
La situación emocional de los damnificados también genera inquietud. Muchas personas permanecen en estado de shock y no han logrado recuperarse del impacto vivido, una condición que preocupa a sus familiares, quienes además de enfrentar la pérdida de sus hogares deben lidiar con la incertidumbre sobre lo que ocurrirá en los próximos días.
En el sur de Mariato, la emergencia sigue abierta: hay familias sin techo, comunidades aisladas y habitantes que esperan ayuda, mientras crece la necesidad de que las autoridades logren llegar hasta los sectores más afectados para evaluar los daños y brindar asistencia urgente.