A tres días del sismo, la ayuda comienza a llegar a comunidades de Azuero
En el Hospital Dr. Cecilio A. Castillero, en Chitré, las condiciones de atención han comenzado a mejorar con la instalación de módulos cerrados que sustituyen las carpas habilitadas inicialmente para mantener los servicios tras la evacuación.
Tres días después del sismo que sacudió a Azuero, la emergencia sigue marcando la vida de cientos de familias que esperan asistencia, especialmente en comunidades alejadas y vulnerables. Mientras comienzan a llegar suministros alimenticios y donaciones, también avanzan los trabajos para recuperar la red vial y facilitar el acceso a los sectores afectados.
Uno de los avances se registró este lunes con la reapertura de la vía Las Tablas-Tonosí, a la altura de El Espavé, en el corregimiento de Flores, donde un derrumbe provocado por el movimiento sísmico había afectado la circulación. La habilitación de este tramo beneficia a más de 10 comunidades del distrito de Tonosí y facilita el traslado de ayuda humanitaria.
Los trabajos también se extienden a Búcaro, Playa Venao, la ruta Tonosí-Macaracas y Cambutal, donde continúan las labores para despejar y recuperar las vías afectadas.
En medio de esta recuperación, las autoridades han recorrido distintos puntos de la región para conocer las afectaciones.
Este lunes, el contralor general de la República, Anel Flores, visitó hospitales y otras zonas afectadas por el sismo, como parte de los recorridos realizados en las áreas impactadas por la emergencia.
En el Hospital Dr. Cecilio A. Castillero, en Chitré, las condiciones de atención han comenzado a mejorar con la instalación de módulos cerrados que sustituyen las carpas habilitadas inicialmente para mantener los servicios tras la evacuación. Las estructuras se instalaron con apoyo del Comando Sur de Estados Unidos, otras entidades y donaciones particulares, ofreciendo espacios más protegidos para continuar atendiendo a los pacientes.
Quienes permanecen hospitalizados reconocen el esfuerzo del personal de salud durante estos días. Un paciente del área de Medicina Interna, que se encontraba ingresado cuando ocurrió el sismo y fue evacuado hacia el exterior para proteger su vida, destacó que, pese a las dificultades, los trabajadores de la salud han redoblado esfuerzos para mantener la atención y no dejarlos solos. Su testimonio refleja la experiencia de otros pacientes que han tenido que adaptarse a las condiciones extraordinarias del hospital.
La atención materna también ha continuado en medio de la emergencia. Desde el día del sismo hasta [null]este lunes, seis bebés han nacido en el Hospital Cecilio A. Castillero: dos mediante cesárea y cuatro por parto natural. Detrás de cada nacimiento hay madres y equipos de salud que han tenido que afrontar circunstancias difíciles mientras se reorganizan los servicios hospitalarios.
Aunque la llegada de suministros, la habilitación de caminos y la adecuación de espacios para la atención médica representan avances, la recuperación sigue siendo desigual. En las comunidades más apartadas, algunas familias todavía claman por ayuda, mientras las lluvias y las dificultades de acceso aumentan la incertidumbre. Tres días después del sismo, el desafío es que la asistencia llegue a quienes más la necesitan y que los esfuerzos de recuperación alcancen cada uno de los sectores afectados.