A 28 años de su partida, se mantiene vivo el legado de Victorio Vergara Batista
Victorio Vergara Batista alcanzó la cima de su carrera artística gracias a su inconfundible estilo, su carisma y la cercanía que siempre mantuvo con su pueblo, y a pesar del paso del tiempo, sus interpretaciones continúan formando parte del patrimonio musical panameño y siguen conquistando nuevas generaciones.
Han transcurrido 28 años desde el fallecimiento de Victorio Vergara Batista, el inolvidable "Tigre de La Candelaria", considerado una de las figuras más emblemáticas de la música típica panameña. Sin embargo, su voz, sus canciones y su legado permanecen tan presentes como el día en que conquistó los escenarios del país.
En La Candelaria, corregimiento de Paraíso, distrito de Pocrí, familiares, amigos y admiradores recuerdan con orgullo al artista que marcó una época en el folclore nacional y cuya música continúa sonando diariamente en emisoras, fiestas y celebraciones populares.
Fiel devoto de Santa Librada, patrona de Las Tablas, Victorio Vergara inmortalizó su fe a través de varias composiciones dedicadas a la santa, piezas que aún hoy forman parte del repertorio tradicional y que resuenan cada mes de julio entre los miles de devotos que participan de la celebración.
Paradójicamente, hace 28 años, mientras el pueblo tableño se preparaba para honrar a su patrona, el país seguía con preocupación el deterioro de la salud del cantante, cuyo fallecimiento, ocurrido en medio de estas festividades, llenó de luto una de las celebraciones religiosas y culturales más importantes de Panamá.
Su hermano, Augusto Vergara Batista, recordó que Victorio nació y creció en esta comunidad, donde desde niño disfrutaba de las actividades del campo. Con emoción expresó que escuchar sus canciones le produce una profunda nostalgia, pero también un gran orgullo por el legado que dejó a Panamá.
Por su parte, su sobrina Rita Vergara evocó el difícil momento en que la familia recibió la noticia de su fallecimiento. Relató que intentaron proteger a la madre del cantante mientras esperaban que un familiar médico le comunicara la tragedia. También destacó que Victorio siempre fue una persona cariñosa, humilde y muy querida por quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
El recuerdo del artista sigue vivo no solo entre sus familiares, sino también en el país, donde muchos aún rememoran la multitudinaria despedida que recibió cuando una extensa caravana acompañó sus restos desde la ciudad de Panamá hasta Las Tablas.
Victorio Vergara Batista alcanzó la cima de su carrera artística gracias a su inconfundible estilo, su carisma y la cercanía que siempre mantuvo con su pueblo, y a pesar del paso del tiempo, sus interpretaciones continúan formando parte del patrimonio musical panameño y siguen conquistando nuevas generaciones.
A 28 años de su partida, su memoria permanece intacta y su legado continúa vivo en cada acorde de acordeón y en cada panameño que sigue cantando sus canciones.