'Las proteínas las compran de último': 'El Hijo de la Cocinera' lanza recordatorio para cuidar el pollo y otras carnes
Erick Lee, conocido en redes como “El Hijo de la Cocinera”, aprovechó uno de sus contenidos para recordar un detalle de seguridad alimentaria que muchas personas pasan por alto al momento de hacer supermercado: los productos que necesitan refrigeración deberían ser de las últimas compras y llegar a casa lo antes posible.
¿Eres de los que mete el pollo, la carne o el cerdo al carrito apenas entra al supermercado? Puede que sea hora de cambiar ese orden.
Erick Lee, conocido en redes como “El Hijo de la Cocinera”, aprovechó uno de sus contenidos para recordar un detalle de seguridad alimentaria que muchas personas pasan por alto al momento de hacer supermercado: los productos que necesitan refrigeración deberían ser de las últimas compras y llegar a casa lo antes posible.
Lee contó que recientemente vio esta práctica en un supermercado y le llamó la atención que algunas personas toman la proteína al inicio de la compra y luego continúan recorriendo los pasillos con el pollo, la carne o el cerdo en el carrito.
El problema, explicó, es que estos alimentos necesitan mantenerse refrigerados. Si pasan demasiado tiempo fuera de esa condición, especialmente entre el recorrido por el supermercado, la fila para pagar y el traslado hasta la casa, pueden perder su seguridad y calidad.
“Las proteínas las compran de último”, recomendó Lee, quien también sugirió llevar una hielera si el trayecto hasta casa puede tomar tiempo. En ese caso, se puede colocar hielo o paquetes refrigerantes para ayudar a mantener la temperatura.
Y esto no es solo una recomendación de redes. El Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda comprar los alimentos fríos al final del recorrido, ir directamente a casa y utilizar una hielera con hielo o paquetes congelados cuando sea necesario.
La FDA, por su parte, señala que las carnes, aves, mariscos y otros alimentos perecederos deben refrigerarse o congelarse dentro de las dos horas posteriores a la compra, o dentro de una hora cuando la temperatura exterior supera los 32 °C.
Así que la próxima vez que armes tu carrito, recuerda el orden: primero el resto del supermercado y la proteína, de último. Y si sabes que todavía falta un buen rato para llegar a casa, una hielera puede convertirse en tu mejor aliada.