Culto a Chávez tras un año de su muerte
Con mucho trabajo, una vez al mes, Félida Mora viaja en transporte público desde la ciudad de Los Teques a Caracas, en un trayecto de 32 kilómetros, con el único objetivo de orar en la improvisada capilla santo Hugo Chávez, construida en el populoso barrio 23 de Enero.
El expresidente Chávez para mí fue algo grande; lo he llorado mucho, más que a mi familia, dice Mora, ama de casa de más de 60 años, luego de orar en esta pequeña capilla de madera y techo de zinc. Mi mamá, que Dios la tenga en la gloria, se murió y yo lloré los primeros días, pero nunca como a él. Mora, residente de la capital del estado Mirando y bastión de la oposición, dice que nunca recibió ningún beneficio directo de los programas sociales de Chávez y, sin embargo, le pido a Dios y a la Virgen que me lo cuiden. Un año después de la muerte del popular exmandatario por un cáncer en su área pélvica, el culto y fervor por su imagen permanece intacto y, con una presencia inmortalizada en este país sudamericano de 29 millones de habitantes.
El Gobierno utiliza de manera constante la imagen y los discursos del exmandatario en sus campañas propagandísticas.
Ayer la oposición realizó una nueva protesta en Caracas.