Decreta alegría
Con una declaración poco solemne y la recepción de las llaves de la ciudad, el rey Momo decretó inaugurado el Carnaval en Río de Janeiro, que se zambulle de lleno en el desenfreno y el frenesí propio de esta fiesta.
¡Está decretada la alegría!, bramó ayer el rey Momo, personaje alegórico y con rostro de bonachón que encarna el Carnaval, al recibir simbólicamente el mando de la ciudad de manos del alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes.
Solo unos minutos después, cientos de personas se lanzaron a una fiesta que promete extenderse durante cinco días de desenfreno por todo Brasil.
Y es que los súbditos temporales de este monarca esperan con ansiedad durante todo el año los cinco días de su reinado, en los que Río de Janeiro recibe a casi un millón de visitantes con ganas de fiestar.