Diálogo crea dudas
El diálogo iniciado entre el gobierno y la coalición opositora generó posiciones encontradas y escepticismo entre los venezolanos, agobiados por una crisis social y política que lleva dos meses y que ha dejado al menos 41 muertos.
El debate de casi seis horas terminó sin acuerdos concretos, alimentando las dudas de que el proceso de diálogo impulsado por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) pueda ayudar a solucionar la crisis del país.
El movimiento estudiantil, principal promotor de las protestas callejeras, ratificó que se mantendrá en las calles de manera pacífica, pero con contundencia, exigiendo que se dé respuestas a la crisis económica social, crisis de inseguridad y el cerco comunicacional que vivimos todos los venezolanos todos los días, dijo Hilda Rubí, dirigente estudiantil de la estatal Universidad Central de Venezuela (UCV) de Caracas, a Radio Caracas.
Luisa Torres, un ama de casa de 79 años, manifestó su desazón sobre el proceso de diálogo iniciado la víspera por el gobierno del presidente Nicolás Maduro y la llamada Mesa de la Unidad Democrática. No tengo esperanzas. Es que tanto se habla, y seguimos en lo mismo. En cambio, Miguel Antonio Gutiérrez, un vendedor callejero de 53 años, se mostró optimista y dijo que fue un buen comienzo porque las partes ratificaron que están en contra de la violencia.
Al cerrar la primera jornada de debates Maduro anunció ayer que el gobierno y la oposición continuarán los diálogos el 15 de abril. Maduro criticó la persistencia de las protestas callejeras en medio del diálogo.
A la primera sesión asistieron como testigos de buena fe los cancilleres María Ángela Holguín, de Colombia; Ricardo Patiño, de Ecuador, y Luiz Alberto Figueiredo, de Brasil, y el nuncio apostólico en Venezuela, monseñor Aldo Giordano.