Difícil rescate
Mal tiempo complica la búsqueda de víctimas de AirAsia.
El mal tiempo afectó ayer las tareas por recuperar a las víctimas del vuelo 8501 de AirAsia, y alejó los restos del fuselaje del lugar del accidente, mientras las familias de las víctimas rezaban para pedir fuerzas y seguir adelante.
Ayúdanos, Señor, a seguir hacia delante aunque estemos rodeados de oscuridad, dijo el pastor Philip Mantofa, cuya iglesia perdió unos 40 feligreses en el desastre, a las familias reunidas en una sala de espera del aeropuerto de Surabaya.
La búsqueda masiva de las 162 personas que desaparecieron el domingo a bordo del Airbus A320 se vio muy afectada por las intensas lluvias, vientos y densos nubarrones.
Se han recuperado siete cuerpos, incluyendo el de una asistente de vuelo que aún vestía su uniforme rojo de RedAsia, indicó el jefe de la Agencia de Búsqueda y Rescate indonesia, Henry Bambang Soelistyo.
Las imágenes de sónar identificaron lo que parecían ser grandes fragmentos del avión, pero las fuertes corrientes estaban moviendo los restos.
El clima impidió que los buzos se sumergieran en el agitado mar de Java y los helicópteros apenas volaron, pero 18 barcos seguían recorriendo la zona, y cuatro de los siete cuerpos se recuperaron ayer.