El papa dejó Tierra Santa
El papa Francisco concluyó su primera peregrinación a Tierra Santa con una reunión ecuménica con religiosos y una emblemática misa en el Cenáculo, el lugar en el que Jesús instauró la eucaristía y objeto de disputa entre el Vaticano e Israel.
La simbólica misa, de alrededor de una hora y en varios idiomas, entre ellos el español, ha sido una de las más emotivas de las que el pontífice ha celebrado en sus tres días de periplo por Tierra Santa, un viaje que inició en Jordania y que le llevó también a Belén y Jerusalén. Francisco ha recordado la importancia de esta sala, en el segundo piso de un inmueble que alberga también un santuario judío y uno musulmán.
En el Cenáculo, Jesús resucitado, enviado por el Padre, comunicó su mismo Espíritu a los apóstoles y con esta fuerza los envió a renovar la faz de la Tierra, afirmó en una homilía ante personas de su séquito y líderes eclesiásticos de Tierra Santa, en su mayoría obispos y patriarcas de varios ritos.
Francisco abandonó Tierra Santa pasadas las 20:00 hora local.