Están incrédulos
Vecinos de la mexicana que vivió durante unos cuatro años con el hombre que presuntamente la raptó a los 15 años dicen no poder creer que la pareja feliz que ellos conocieron pueda ser la protagonista de una historia de secuestro, abuso sexual y matrimonio forzado.
Nunca los vi pelear, nunca escuché un grito. Nada, dijo María Sánchez, quien vive en la casa contigua al edificio de apartamentos donde vivieron Isidro García, acusado el jueves de cinco cargos de violación y secuestro para cometer un delito sexual, y su presunta víctima, una mujer que no ha sido identificada por las autoridades.
La pareja vivió en un apartamento de dos recámaras en Bell Gardens, a dos cuadras del Departamento de Policía, adonde la mujer llegó el lunes y acusó a su pareja de violencia doméstica.
Las autoridades de Santa Ana luego interrogaron a García, de 41 años, y la mujer, ahora de 25 años, y concluyeron que él la drogó y raptó en un parque en 2004 después de pelear con su madre, quien entonces era su novia.
El abogado de García sostiene que la mujer miente sobre el abuso porque se están separando. García nunca abusó de ella ni evitó que lo dejara, dijo el abogado Charles Frisco.
Un año y medio antes de ser raptada, la mujer había llegado de México de manera ilegal para vivir con su madre y no hablaba inglés.
La mujer ha dicho que pensó en escapar, pero el miedo la paralizó. García la aislaba de todos y le decía que si iba con las autoridades, sería deportada.