Exhiben reliquias
Dentro de una capilla ubicada en las orillas de Roma, una monja abre con una llave un panel de madera en la pared y queda al descubierto un nicho escondido.
Detrás del cristal y sujeta con puntadas en un respaldo se encuentra una reliquia del santo sufrimiento: la camiseta manchada de sangre que Juan Pablo II llevaba puesta el día que un individuo le disparó en el estómago en la Plaza de San Pedro, el 13 de mayo de 1981.
La prenda de mangas cortas y con el hoyo de la bala lleva las iniciales JP que le cosieron en hilo de algodón rojo en la etiqueta las monjas que le lavaban la ropa. Algunas roturas se ven del cuello a los costados y las hizo el personal de emergencias que desgarró la camiseta de Juan Pablo II al acudir presuroso a salvar la vida del pontífice de 60 años.
La prenda es una de las más notables de las que han surgido en la interminable lista de reliquias de Juan Pablo II, que será declarado santo el 27 de abril,
El restaurante del área de Manila donde Juan Pablo II almorzó durante su peregrinaje de 1995 a Filipinas exhibe la cuchara, tenedor, copa de agua, cuchillos y mantel, todo sin lavar, después de que el pontífice degustara pescado a la parrilla y camarones fritos en el lugar.