Grafitero lucha contra la pobreza
El artista callejero Skid Robot esconde su identidad tras una máscara plateada, la misma que refleja, como un espejo, las penurias que viven los indigentes en Los Ángeles (EE.UU.), cuya realidad ha convertido en un lienzo para sus grafitis, con el fin de agitar conciencias.
Este autor se ha embarcado en una quijotesca campaña, con la que pretende iniciar una revolución global compasiva para buscar soluciones a la pobreza extrema, un problema social que, en Los Ángeles, alcanza su máxima expresión en las más de 50 manzanas que dan forma al área conocida como Skid Row.
Es allí donde en noviembre de 2013 comenzó todo, cuando, a sugerencia de su pareja de entonces, este hombre echó mano de su espray y creó un dibujo de una especie de viñeta de cómic con el símbolo del dólar dentro, que parecía reflejar los sueños de una mujer que dormía en la acera.
La imagen de esa persona tirada en el suelo y la ilusión creada por su grafiti generó en Skid Robot un efecto inesperado.
Por una parte, tuvo la urgencia de volverlo a hacer en otro sitio con otra persona, y por otra se apoderó de él un profundo sentimiento de culpa, según dijo a Efe.
Las autoridades cifran en 1,700 el número de vagabundos que residen entre cartones y basuras en esas calles enclavadas en el centro de Los Ángeles, cerca del ayuntamiento, los teatros, los museos y los apartamentos de lujo.
Su último grafiti fue el símbolo de la paz sobre el planeta Tierra, un dibujo del agrado del protagonista de la obra, David, originario de Luisiana, que lleva un año viviendo en la calle y al que Skid Robot le dio una bolsa con ropa y productos de aseo.
El artista se preocupa de donar a cada vagabundo por cada trabajo y no se le escapa el componente ético de lo que está haciendo, el hecho de que le puedan acusar de usar a las personas sin hogar, pero, a su juicio, sus fines justifican los medios.