Huelga nacional
Decenas de miles de personas tuvieron complicaciones para llegar a sus trabajos o decidieron quedarse en sus casas debido a la huelga nacional convocada por los sindicatos más combativos de Argentina que paralizó el transporte público y otras actividades, en un contexto de creciente conflictividad social. Además del paro de trenes, autobuses y metro, la huelga encabezada por la Confederación General del Trabajo incluye la suspensión de la recolección de basura, el transporte de carga, el suministro de combustible, la actividad en los puertos y la producción de carne. Los únicos vuelos que operaban eran los internacionales, mientras que los hospitales públicos solo atendían emergencias.
Los sindicalistas exigen negociaciones salariales sin topes máximos, un aumento para jubilados y pensionados, la derogación del impuesto que se aplica a los salarios y el reparto de los fondos que el Estado adeuda a las prestadoras de salud sindicales.
Los huelguistas, enfrentados con la presidenta Fernández desde hace años, sostienen que el paro no pretende desestabilizar al Ejecutivo, sino denunciar la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores por una inflación que ronda el 30% anual.