La guerra eterna en Medio Oriente
Un mes después de iniciada la guerra entre israelíes y palestinos, el recuento de destrucción y muerte sigue adelante. Pero este conflicto no es nuevo, lleva muchos años. He aquí algunos datos para entenderlo.
La disputa entre ambas partes se remonta al término de la Segunda Guerra Mundial, cuando miles de judíos fugitivos quisieron establecerse en territorio palestino con la esperanza de crear un estado judío. Pero los árabes de la región, Palestina, Egipto, Líbano, Siria, Jordania y Cisjordania, no estuvieron de acuerdo por considerar que era una violación a su territorio; pero no pudieron hacer nada. Hoy se vive en Tierra Santa los más violentos enfrentamientos en muchos años.
En 1947 la Asamblea de las Naciones Unidas decidió la división política del país en dos naciones, una árabe y otra judía. Un año después, el sionista y entonces primer ministro de Israel David Ben-Gurión declaró la independencia del Estado judío; es entonces cuando la Liga Árabe le declaró la guerra. Israel ganó varias guerras y se impuso a los países árabes, también logró ampliar sus fronteras más allá de lo estipulado por la ONU.
Para 1956 ocurría la Guerra del Sinaí, que se desarrolló por la nacionalización del canal de Suez por parte de Egipto, Francia y el Reino Unido, que se aliaron con Israel; con la ayuda de estas potencias se apropiaron en solo una semana de la península del Sinaí. Tras un acuerdo, Estados Unidos y la ex-Unión Soviética, hoy Rusia, pactaron la retirada de la península y de la Franja de Gaza.
Después de este conflicto se dieron la Guerra de los Seis Días en 1967, la de Yom Kipur o Ramadán en 1973.
El recrudecimiento en los ataques entre Israel y Hamas fue detonado por el secuestro, el 12 de junio, y asesinato de tres jóvenes judíos, cuyos cuerpos fueron hallados en Cisjordania el 30 de junio.