La vida en Ferguson no es la misma
La vida en Ferguson, suburbio obrero de San Luis, de casas modestas de ladrillo y apartamentos sencillos, no ha sido la misma desde que el hijo de Angelia Dickens le dijo entre lágrimas: La policía le disparó a un chico.
Desde esa noticia hace dos semanas, ella tiene miedo de salir de su apartamento, mientras los manifestantes se enfrentaban con la policía, a veces violentamente. Ella ha dejado de ir a su trabajo en un centro de asistencia telefónica después de que le tomó dos horas cruzar barricadas de la policía y calles cerradas para llegar a casa. Ojalá pueda levantarme mañana y comenzar una semana nueva en el trabajo, dijo Dickens, de 55 años.
Las vidas de las personas que viven cerca de donde Michael Brown fue baleado el 9 de agosto quedaron de cabeza.