Lanzó satélite para medir CO2
La agencia espacial estadounidense NASA lanzó con éxito el primer satélite para estudiar el dióxido de carbono en la atmósfera, cuyos primeros resultados se esperan para principios de 2015.
El Observatorio Orbital de Carbono-2 (OCO, por su sigla en inglés) partió la madrugada de ayer a bordo de un cohete Delta II desde la Base Vandenberg de la Fuerza Aérea, a unos 240 kilómetros al noroeste de Los Ángeles (California, EE.UU.).
Casi una hora después del lanzamiento, el observatorio se separó del cohete propulsor y entró en una órbita a 690 kilómetros de la Tierra. El artefacto realizó una serie de procedimientos de activación, estableció comunicación con los controladores en la Tierra y extendió sus paneles solares con éxito. Las primeras observaciones telemétricas indican que el satélite está en condiciones excelentes, indicó la NASA en un comunicado.
La NASA perdió en un accidente en 2009 el satélite original, que debido a un fallo técnico no pudo alcanzar su órbita y cayó al océano Pacífico, después de casi una década de diseño, desarrollo y construcción, con un costo estimado de 273.4 millones de dólares.
El nuevo satélite realizará una misión de dos años para localizar puntos donde iniciará la medición de los niveles de dióxido de carbono, el gas de efecto invernadero producido por el hombre, principal responsable del calentamiento global y un componente crítico del ciclo del carbono del planeta, indica la NASA.