Mantienen alerta
Los belgas iniciaron ayer tres días de luto por las víctimas del aeropuerto y el metro de Bruselas, y el país continuaba en alerta mientras las autoridades buscaban a un sospechoso visto en un video de vigilancia con otros dos que se inmolaron.
Varias personas, al parecer, vinculadas con los ataques estaban prófugas y el nivel de alerta en el país permanecía al máximo, lo cual significa que existe la amenaza inminente de otro ataque inminente, dijo Paul Van Tigchelt, director de la comisión antiterrorismo de Bélgica.
Reinaba un ambiente de perseverancia mezclada con la ansiedad porque hay todavía terroristas sueltos.
El fiscal federal belga Frederic Van Leeuw identificó a dos de los atacantes como hermanos: Ibrahim El Bakraoui, uno de los que se inmoló en el aeropuerto, y Khalid El Bakraoui, que atacó el tren subterráneo.
Los detectives allanaron el vecindario de Schaerbeek, en Bruselas, y hallaron una computadora en un recipiente de basura callejero, con una carta escrita por Ibrahim El Bakraoui diciendo que se sentía inseguro y que temía ser encarcelado.
En un allanamiento de un apartamento donde los hermanos se habían quedado, la policía halló también 15 kilos de explosivos TATP, clavos y materiales para la fabricación de bombas.
Van Leeuw expresó que las autoridades desconocen aún las identidades de dos hombres fotografiados junto con Ibrahim El Bakraoui en el aeropuerto.
Estado Islámico (EI) manifestó que sus miembros hicieron estallar chalecos suicidas.