Muerte y angustia
El número de muertos a causa del terremoto de magnitud 7.8, registrado el sábado en Ecuador, se elevó a 246, mientras que los heridos son 2,527, según un balance divulgado por el vicepresidente del país, Jorge Glas.
El vicepresidente, en declaraciones a periodistas en la localidad de Manta, una de las ciudades afectadas, señaló que tienen una lista de desaparecidos, pero no precisó cuántas personas están en ella.
En tanto, el ministro ecuatoriano del Interior, José Serrano, comparó ayer con una zona de bombardeo a la ciudad de Pedernales, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7.8 en la escala de Richter, que sacudió la zona tropical del norte del país.
"La ciudad de Pedernales está en una situación que parece como que se hubiese dado un bombardeo", dijo Serrano desde esa urbe al canal 5 de televisión.
Añadió que desde ayer y hasta el momento se han recuperado 73 cuerpos sin vida y a más de 10 personas con vida entre los escombros.
Por otro lado, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, señaló que aún es "demasiado peligroso" restablecer todo el servicio de electricidad en las zonas afectadas por el sismo.
El epicentro del terremoto del sábado tuvo lugar en ciudades con poca población.